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Francisco Rodríguez igualó a John Smoltz como el cerrador con más salvados (34) antes del Juego de Estrellas. ¿Hasta dónde llegará el Kid?
El venezolano Francisco Rodríguez se encamina a una temporada memorable. Con 40 apariciones, 37.1 entradas y 34 salvados, quedó listo para escalar hacia uno de los récords de pitcheo más difíciles de las Grandes Ligas. Si el cerrador de los Angelinos de Los Angeles de Anaheim logra salvar 58 juegos esta campaña, superará a un hombre a quien muchos no recuerdan, Bobby Thigpen, quien hace 18 años rescató 57 encuentros para los Medias Blancas de Chicago. Nadie, desde el panameño Mariano Rivera hasta Trevor Hoffman o Eric Gagne durante sus mejores momentos, han podido destronarlo como el rey de los salvados en una temporada. Rodríguez surge hoy como una amenaza real. Tras llegar el miércoles a 34 salvados alcanzó a John Smoltz, de los Bravos de Atlanta de 2003, con la mayor cantidad de rescates antes del receso por el Juego de Estrellas. Pero ha tomado las cosas con calma respecto a la posibilidad de alcanzar ahora la marca de Thigpen. “Digamos que si es septiembre, ya estoy en 50 y sé que tengo una oportunidad de quebrarlo, entonces sí pensaré en eso”, dijo el derecho, “pero no por los momentos”. Insuperable Está teniendo la clase de carrera que todos vaticinaron en septiembre de 2002, cuando siendo un muchacho precoz, apodado “K-Rod”, llegó de la filial Triple-A Salt Lake y encajó perfectamente en el bullpen como set-up de Troy Percival. Rodríguez se fue con foja de 5 ganados y un perdido en los play-offs y la Serie Mundial, ponchando a 28 toleteros de los Yanquis de Nueva York, Mellizos de Minnesota y Gigantes de San Francisco en 18 entradas y dos tercios. El “alto voltaje” de Rodríguez a los 26 años no es tan asombroso como el que tenía a los 20. Estos días suele lanzar entre 91 y 93 millas por hora en lugar de entre 96 y 97, pero compensa la “pérdida” de velocidad haciendo los ajustes necesarios en su repertorio. El año pasado, el venezolano decidió que necesitaba un tercer lanzamiento para los bateadores zurdos. Así que empezó a experimentar con un cambio para agregarlo a su curva y su recta. Lo refinó durante el beisbol de inverno en Venezuela con los Tiburones de La Guaira y ahora se siente bastante seguro como para lanzarlo en cualquier momento del conteo. Los siniestros le batearon para escaso promedio de .187 la temporada 2007 y este año les conectan para .204. El actual líder en salvados de las Grandes Ligas tuvo problemas de tobillo al principio de la campaña, pero ha cumplido su objetivo de ser más eficiente en su técnica al lanzar hacia el plato. Este año tiene menos ponches y más bases por bolas, pero está promediando 16.8 lanzamientos por entrada comparado con 17.9 en 2007. De cierta manera, el venezolano es una gran contradicción. Aunque es meticuloso en su preparación y está bien equipado emocionalmente para lidiar con un trabajo estresante, también es rápido para celebrar en la lomita. “Es mi personalidad y no la voy a cambiar. No intento ofender a ningún club ni a ningún bateador. Es la intensidad con la que juego. Si no te gusta, no mires”, expresó.
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| Coordinación: Héctor Becerra Fuentes: MLB / ESPNdeportes.com / solodeportes.com.ve |
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