Con todo lo que está cambiando en el mundo de Internet, como por ejemplo está afectando el mundo de la música, es comprensible que haya algunos artistas que aún no entiendan cómo se “bate el cobre” hoy en día. Lo divertido es que hay algunas compañías -supuestamente dedicadas al mundo de la informática- que tampoco lo entienden. Volveré a ese punto en un segundo.
En esta columna he comentado hasta el cansancio de la red colaborativa, la Web 2.0 y demás. Pareciera que en uno de los sitios que más impacto ha tenido es en el mundo del entretenimiento, es decir, la música y la televisión. Este último medio comienza a agarrar el hilo poco a poco, con algunas cadenas ofreciendo su contenido gratuitamente en su página Web luego que ha sido transmitido en televisión, o algunos de sus clásicos ofrecidos en otra plataforma.
En este último caso, el sorprendente éxito de Hulu —una página que ofrece gratuitamente capítulos de algunas de las series más populares de las principales cadenas de televisión americanas (sí, sólo para los americanos) como Saturday Night Live, Los Simpsons y películas como Dragón Rojo o Titán A.E.— son muestras de que sí se puede ganar juntando TV e Internet.
Música gratis
En la música, los ejecutivos de las disqueras están teniendo todos problemas con la tensión sanguínea a causa del estrés que le causan los cambios, como el advenimiento del mp3 y los torrents. Pero algunos artistas no sólo han entendido el poder de Internet, sino que lo han usado a su beneficio, prácticamente olvidando a las disqueras. Quien mejor parece entenderlo es la banda Nine Inch Nails, que ofreció su disco anterior, Ghosts I-IV, en seis versiones distintas también desde su página web, una de las cuales era gratis, y fue aún más lejos con el nuevo, The Slip, ofreciéndolo también en seis formatos completamente gratis.
Hay artistas que no entienden o no quieren entender cómo se maneja Internet y tratan de impedirlo, con el consiguiente golpe a las ventas de sus discos. Eso se entiende. Pero, como dije antes, cuando quien pareciera no entender cómo es el nuevo negocio de Internet es la casa que Gates construyó, la mismísima Microsoft, pues entonces ya estamos frente a algo que es a la vez divertido y triste.
Creo que no fue sino hace ocho años que Microsoft aún dominaba al mundo, con un prometedor sistema operativo XP y una pléyade de programas que hacían el trabajo muy fácil. Incluso su navegador estaba presente en todas las PCs que se vendían y enterró a su competidor, Netscape Navigator, con una facilidad impresionante. Pero todos sus esfuerzos siguientes han salido sin pena ni gloria: su buscador Live Search está de un lejano tercero después de Google y Yahoo!; el mercado de su aparato reproductor Zune no tiene ni el tamaño del mercado de Caracas del iPod de Apple; está bajo presión de que Office acepte el formato de código abierto de documento.
Intentos fallidos
Y los esfuerzos por abrir su participación en Internet han fallado uno tras otro: la compra de la mencionada Yahoo! se fue a pique, y ni siquiera ofreciendo dinero la gente usa Live Search (si encontraba y comparaba algo usándolo, obtenía un reintegro parcial por el precio). No es tanto culpa de ellos, claro; Internet está evolucionando a un ritmo tan acelerado que seguirla de cerca es un reto. Pero es divertido saber que hasta la compañía más poderosa del mundo tiene que sudar sangre para mantenerse a flote en este nuevo siglo.
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