De todos los animales que se pueden tener como compañía el perro sigue siendo el favorito. Bien educados los canes son ciertamente el mejor amigo del hombre y viceversa. Hoy una sencilla guía de entrenamiento de cachorros
La llegada de una mascota a casa puede trastocar la rutina de la familia, que en muchas ocasiones no sabe cómo reaccionar ante el nuevo miembro. Para ello, es importante tomar en cuenta los consejos de quienes ya tienen mascotas y de los expertos: los veterinarios. Con su ayuda redactamos este sencillo manual para afrontar los primeros días de convivencia junto al cachorro, etapa fundamental en su desarrollo posterior.
1. La alimentación
En el tema de la alimentación, hay consenso entre todos los conocedores en alimentar al cachorro con alimento industrial aunque algunos veterinarios no descartan la alimentación casera. En cuanto a los “premios”, la mayoría de los perros se vuelven locos ante trozos de fruta, jamón york o galletas especiales para ellos.
2. El baño y la higiene
El baño es, sin lugar a dudas, uno de los puntos que más controversia crea en el cuidado de animales. Hay personas que bañan a sus mascotas todas las semanas con un jabón específico debido a los problemas de alergia y dermatitis. Otros, por el contrario, no aconsejan lavar a los animales con tanta frecuencia y optan por el cepillado diario.
Se aconseja usar champús especiales. El cepillado debe ser diario, sobre todo en ejemplares de pelo largo, y se pueden usar jabones secos para mantener el manto limpio entre baño y baño. Aun cuando los perros no son muy amigos del secador, es imprescindible usarlo para evitar que se quede humedad en el pelo.
3. La primera visita al veterinario
Transcurridos varios días desde la llegada a casa hay que acudir al veterinario para hablar sobre el chip, el calendario de vacunas, hacerle un chequeo general y comenzar con la desparasitación externa e interna. Para evitar el nerviosismo durante la consulta es aconsejable llevar pequeños premios, que se les darán para que asocie las visitas con la recompensa.
4. Las primeras órdenes
No se puede pretender que el cachorro haga difíciles ejercicios de Agility, pero sí que obedezca a pequeñas órdenes como siéntate, hazte el muerto, ven o túmbate. Lo mejor es recurrir al adiestramiento positivo: cada vez que haga algo bien se le premiara con un trozo de salchicha. La regla de oro en este punto es la paciencia.
Uno de los capítulos más complicados son las deposiciones inadecuadas en la casa. Lo primero es tener claro, que cada perro es un mundo, por lo que no hay una edad fija para controlarlas. La mejor opción es acostumbrarle a hacerlo en un sitio determinado.
5. Las primeras salidas a la calle
Normalmente, un cachorro puede salir a la calle sobre los tres o cuatro meses, es decir, cuando haya concluido el periodo de vacunación y esté desparasitado. Aunque algunos veterinarios aconsejan comenzar a sacarlo antes para favorecer la socialización del animal.
Antes de su primer paseo, es importante que el perro se haya familiarizado con el arnés y la correa, puesto que en ningún momento se debe soltar cuando es tan pequeño. Es clave enseñarle, desde el primer día, que no puede comer las cosas del suelo, para lo que bastará un ‘no’ rotundo y un pequeño tirón de la correa. Por último, los primeros días es bueno pasear por sitios muy concurridos como calles o parques con niños para que aprenda relacionarse con su entorno.
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