Todo infante desde el momento de su nacimiento necesita una alimentación adecuada que le suministre todos los nutrientes necesarios para su normal crecimiento y desarrollo y la clave del éxito nutricional en esta inicial etapa de la vida es la lactancia materna.
De hecho; la leche materna es el alimento creado por la sabia naturaleza para la alimentación del ser humano durante sus primeros meses de vida, protegiéndolo contra infecciones y posibles daños cerebrales ocasionados por la desnutrición.
Cada madre sana tiene la cantidad y calidad de leche necesaria para su bebé, la cual contiene las mismas sustancias alimenticias que contiene la sangre del cordón umbilical.
La leche materna jamás podrá ser sustituida por otro tipo de alimento, pues contiene esenciales nutrientes que no se consiguen ni en otro tipo de leches, ni en las llamadas formulas nutricionales elaboradas por la industria del alimento.
Composición y efectos
En la leche materna podemos encontrar: proteínas, indispensables para un crecimiento normal, lípidos (grasas), absorbidos por el aparto digestivo tributando energía y ayuda en la conformación de tejidos, carbohidratos, cuyo aporte energético contribuye en la formación del sistema nervioso y regulación de la acidez intestinal.
Por igual, se halla hierro, que aparece en pequeñas cantidades, el cual logra combinarse con otras reservas minerales que el organismo posee, aportando protección integral a la aun frágil presencia que el bebe exhibe durante sus primeros meses de vida.
Finalmente, en la leche materna hallamos: inmunoglobulinas, con propiedades antiinfecciosas sobre el niño. La leche que generan las madres al lactar pasa por tres etapas: calostro, leche transicional y leche madura. El calostro, constituye una vacuna para toda la vida, pues contiene anticuerpos para todas las enfermedades que la madre ha padecido y de las cuales se curó.
La leche transicional y la leche madura, procuran a la par perennes sustentos orgánicos. Estamos en la semana mundial de la lactancia materna, lo cual amerita valorar con mucho ahínco la vital trascendencia que esta hermosa praxis simboliza en la salud de ese bebe que ha llegado al mundo.
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