Con el propósito de determinar con mayor precisión el riesgo de quiebre en los huesos, y facilitar la detección de casos de osteoporosis o debilidad de la masa ósea, la Organización Mundial de la Salud –OMS- aprobó recientemente la aplicación de un Algoritmo de Riesgo Absoluto de Fractura –FRAX, por sus siglas en inglés- basado en el consenso de diez bases de datos mundiales, que contienen las variables relacionadas con la incidencia de ruptura de los huesos.
La herramienta evalúa variables como: densidad mineral ósea, edad, índice de masa corporal, sexo, fracturas previas, antecedentes familiares de fractura, enfermedades concomitantes, uso de corticoesteroides, consumo de alcohol y cigarrillos. Cada factor tiene una ponderación específica, el análisis de los resultados le permite al médico calcular las probabilidades de que el paciente presente una fractura, equivalente en discapacidad a la fractura de cadera, en los diez años siguientes al estudio
En las últimas dos décadas, la técnica más usada para evaluar el riesgo de fractura y determinar si existe osteoporosis es la densitometría ósea, examen que revela la densidad mineral de los huesos. Los valores aplicados para el diagnóstico de osteoporosis se basan en los niveles de pérdida de masa ósea, y son: menos de 10% normal; de 10% a 20% osteopenia; más de 25% condición osteoporótica.
“Aún cuando el FRAX ofrece una aproximación bastante aceptable de los riesgos totales de fractura, la combinación de esta herramienta con la densitometría ósea optimiza los resultados y facilita el diagnóstico de la osteoporosis”, explicó Riera. Quien, además, detalló que el estudio considera factores étnicos, que cada país podrá aplicar según su mayor coincidencia.
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