La primera “ciudad socialista”, asentada entre Caracas y La Guaira, aún espera porque sus futuros dueños se apropien de ella. Más aún, después de cuatro años, todavía aguarda porque sus cimientos se concreten en algo real
Andrea Montilla Kauefati / Correo del Ávila /
redaccion@correodelavila.comCuatro años han pasado desde que se empezó a levantar en una zona montañosa entre Caracas y Vargas la primera ciudad socialista. Por donde está “la subida del cielo”, como refiriera el presidente Hugo Chávez el 17 de enero de 2007 en el Teresa Carreño. Según él, en El Camino de los Indios nacería “un concepto nuevo de ciudad”. Pero hasta ahora, Ciudad Caribia no ha sido concluida ni habitada. Este año, que inaugura una nueva meta propuesta por el gobierno de construir 2 millones de viviendas para 2017, aún muestra muchos complejos habitacionales empezados en años anteriores, que siguen esperando fecha de finalización.
La oferta de construir 2 millones de viviendas y 150 mil este año, muestra un panorama difícil cuando se observa que en 12 años de gestión sólo se ha construido un promedio de 25 mil viviendas al año, según declaraciones del ministro encargado de este despacho, Ricardo Molina. A este drama se añaden las 100 mil familias que cada año se incorporan al país, según el estudio “Vivienda para el Socialismo. Memoria conceptual de una gestión”, elaborado por el ex ministro de Vivienda, Francisco Sesto, en 2009. Ello sin olvidar los 130 mil damnificados, las 40 mil familias perjudicadas por las lluvias y las 25 mil casas afectadas.
Y dentro de esta cifra-meta aún faltan aquellas soluciones habitacionales que han quedado inconclusas. Al respecto, los números varían. Hay quienes piensan que los proyectos paralizados casi alcanzan la meta inicial de Chávez en 1999, cuando prometió que construiría 60 mil casas por año. Otros estiman una cifra menor. El arquitecto y urbanista Alfredo Cilento indica que hay 56 mil soluciones habitacionales sin terminar; mientras que según los entes oficiales, en el cuarto trimestre de 2010 se paralizaron 37 mil unidades.
A comienzos de año, un análisis de la Unidad de Seguimiento de Desarrollos Urbanos del Cabildo Metropolitano reveló que sólo en 1,8% ha sido positiva la respuesta gubernamental al problema de la vivienda. Es decir, el Estado adeuda 98,2% de su propia oferta de vivienda. Según el informe, desde 2007, cuando el Estado ofreció siete complejos habitacionales con un total de 55.912 unidades; de estas, sólo se han construido 1.010.
Este estudio incluye las fichas técnicas de los desarrollos y además asegura que las expropiaciones de complejos urbanísticos no resolverán el déficit actual.
Edificios que perdieron el encantoLos obreros que realizan las labores de construcción no se pueden ver a simple vista. Para apreciar a los empleados hace falta ingresar al interior de los apartamentos, lugar donde realizan los trabajos. Así lo advierte un vocero de la Junta de Administración Permanente y propietario que espera desde hace dos años por un apartamento en el conjunto residencial El Encantado, Otto Barrios.
Esta afirmación, declarada para el diario CiudadCCS, coincide a un tiempo con los más recientes acontecimientos sobre el desarrollo urbanístico El Encantado, ubicado en municipio El Hatillo. El pasado 18 de marzo, más de 250 empleados, entre obreros y personal administrativo, manifestaron frente a la sede del Tribunal Supremo de Justicia para pedir que se tome una decisión sobre el caso de la promotora Parque La Vega, cuyos bienes fueron congelados a mediados del mes pasado por el máximo tribunal. Esto ha causado que los trabajadores tengan dos quincenas sin cobrar su sueldo.
La medida está afectando a otras dos promotoras que pertenecen al mismo grupo constructor: Coindeca y Casarapa; siendo esta última encargada de la obra El Encantado. De esta manera, la congelación de los bienes y la posterior carencia de recursos ha causado la paralización de las obras de las residencias Auyantepui, pertenecientes este complejo.
"Esta decisión nos ha traído conflictos sociales, familiares y laborales. Aquí hicimos un esfuerzo para cumplir con el compromiso de entrega de la obra, hasta los sábados trabajábamos, pero esta medida drástica ahora nos dejó a todos paralizados", explicó el maestro general, Franco Patriarca.
Por otro lado, para febrero de este año se tenía prevista la entrega de dos de los cuatro inmuebles que integran la segunda etapa de la urbanización. Sin embargo, para esta fecha aún no se han concluido estos trabajos. Barrios afirmó el pasado 20 de marzo que esta fase tiene 80% de avance y que en estos momentos se encuentran en trabajos de acabados internos, relacionados con remodelación y cambio de ventanales, pintura de los apartamentos, jardinerías y rejillas de los estacionamientos.
Aunado a esto, en dos urbanismos que agrupan a El Encantado fallan los servicios básicos y los vecinos no se explican cómo se otorgaron permisos de habitabilidad sin contar con sistemas de bombeo de aguas blancas, vías asfaltadas y servicio de luz proveniente de la Corporación Eléctrica. En la urbanización Las Haciendas, los tanques de agua se llenan dos y tres veces por semana con camiones cisterna. Además, el servicio de electricidad para seis torres con 864 apartamentos lo suministra temporalmente la Constructora Metro Urbe I.
El 31 de octubre del año pasado el gobierno anunció la expropiación de cinco complejos urbanísticos y la ocupación temporal de 33 por presunta estafa inmobiliaria. Entre estos se incluyó a El Encantado.
Primera ciudad socialista en pañalesHace unos seis años, observando la larga cadena de colinas que se forman hasta El Junquito, uno de los pulmones vegetales más importantes de Caracas, Chávez comentó: "Allí, en esos espacios vacíos construiré una nueva ciudad para los más pobres”. Sin embargo, hoy El Camino de los Indios aún no se ha convertido del todo en esa visión propuesta.
Ciudad Caribia se comenzó a construir en enero de 2007 y aún no ha sido concluida ni habitada. Para 2008, el entonces ministro de Vivienda, Jorge Pérez Prado, anunció que para ese año estarían culminadas 240 viviendas. Esta promesa se retrasó tres años. A finales de febrero de este año, el director del Ministerio de las Comunas y Protección Social en Distrito Capital, Willy Casanova, informó que será para abril cuando se les adjudiquen los primeros apartamentos del complejo habitacional a 176 familias del barrio Federico Quiroz.
El proyecto contempla la construcción de 40 edificios, de 20 apartamentos cada uno, para 800 unidades habitacionales en la primera etapa y 20 mil en total.
Además, el complejo no tiene aún vías de acceso, luz eléctrica ni agua. El agua deberá obtenerse a través de pozos existentes en la zona. Según el boletín del Ministerio de las Comunas, del mes pasado, el conjunto habitacional arrancará vida social con la mudanza de estas 176 familias y la consecuente activación de una escuela, un simoncito, un infocentro, una iglesia, una panadería, una lavandería, un ambulatorio de salud y una ruta de transporte comunal.
El retraso en la culminación del proyecto ha traído el rechazo de dirigentes políticos. Voceros de los partidos Primero Justicia (PJ), Movimiento al Socialismo (MAS) y Alianza Bravo Pueblo (ABP), así como el Gobernador del Zulia, Pablo Pérez (UNT), señalaron que es una burla a los ciudadanos ofrecer soluciones que no se cumplen.
"Tenemos una clara demostración de cómo en este Gobierno se intenta engañar a la gente, reeditando proyectos habitacionales que nunca se construyen. Esas 20 mil viviendas de Ciudad Caribia se traducen en apenas 300 que supuestamente están listas, pero no vimos”, denunció el diputado y secretario general de PJ, Tomás Guanipa.
Las razones de la paralizaciónLos argumentos que se esgrimen para explicar la paralización de algunos proyectos son varios. Entes oficiales señalan que los trabajos estuvieron afectados el año pasado por la falta de productos como cabillas y agregados, y la lenta ejecución del gasto. En 2010, el Ministerio de la Vivienda desembolsó 73% de su presupuesto previsto en 1,4 millardos de bolívares, y aunque el gobierno anunció un aumento en los recursos para la actividad, ello no resultó suficiente.
El presidente de la Asociación de Industriales Metalúrgicos y de Minería de Venezuela, Jorge Roig, advirtió que en el país no existe la suficiente producción de insumos para cumplir con las metas. Afirma que las empresas de aluminio siguen produciendo a la mitad de su capacidad.
Según Roig, para construir 350.000 viviendas en dos años se necesitarían 700.000 toneladas de cabilla, pero en este momento las tres empresas que fabrican ese producto sólo llegan a 600.000 toneladas.
Para suplir esta carencia, el presidente Chávez anunció a finales de enero de este año que acordó con una delegación china la construcción de 40 mil viviendas. Además, indicó que se comenzaría a construir una fábrica de construcción china que dotará de materiales a las constructoras para levantar las viviendas. En aquel entonces, el mandatario nacional aseveró que se superarían los problemas de los materiales de construcción "no solo con los chinos, sino también con los rusos y los cubanos".
Más recientemente, el Ejecutivo pactó una nueva deuda con el Banco de Desarrollo China. Aunque no precisó el monto del financiamiento, la cifra asciende a los 24 millardos de dólares, si se suman los 20 millardos que en agosto del año pasado se tramitó como préstamo a 10 años y los 4 millardos que se pidieron en noviembre.
Aunado a esto, desde noviembre de 2010 el gobierno ha estado presionando a Petróleos de Venezuela S. A. (Pdvsa), que a través de las emisiones de bonos, ingresos por ventas de activos (refinerías) y transferencias del Fondo de Estabilización Macroeconómica, ha canalizado más de 3 millardos de dólares.
Así también a la banca, a la cual ha forzado para lograr que las viviendas que están a mitad de camino se terminen de fabricar lo más pronto posible. El jefe de Estado dice que los bancos son responsables de que se culmine la construcción de viviendas que estaban financiando a empresarios expropiados el pasado diciembre.
Por otro lado, el gobierno señala que debido a que existen varias construcciones sin concluir por el sector privado y que muchas de esas se venden “a un precio que superaba en 200 y 300% al pactado inicialmente” con los compradores, el Ejecutivo ha tenido que asumir la construcción de 10 mil casas. Así lo explicó el ministro de Comercio, Richard Cánan a la Agencia Venezolana de Noticias (AVN).
"Los propietarios de estos urbanismos estaban siendo explotados por los dueños de las constructoras, quienes forzaban a anular el primer contrato de compra-venta de los apartamentos para cobrar el doble de lo acordado en el contrato inicial", señaló el funcionario.
Los complejos urbanísticos expropiados cumplieron cuatro meses en manos del Estado. Cuatro meses de espera. Otros, de invención del sector público, superaron incluso el año. Estos conforman la crisis: construcciones retrasadas en el tiempo. Pero también la conforman las 14 millones de personas en el país que viven en ranchos y los cientos de miles que cada día engordan la cifra, cuyas soluciones no parecen cubrir la demanda.