Iker Casillas, capitán del equipo de España, actual campeón del Mundo y tricampeón de la Eurocopa, considera que el sueño de ver a Venezuela en el Mundial Brasil 2014 puede convertirse en una realidad, siempre y cuando alrededor de la Vinotinto exista una integración en la que confluyan jugadores, técnicos, directivos, medios de comunicación y, fundamentalmente, el público.
“Los jugadores deben sentirse bien respaldados. Que patrocinantes, medios de comunicación, directivos, técnicos y el público deben colaborar para que el equipo funcione de la mejor manera posible y así ese sueño puede convertirse en una realidad. Pueden ver que España pasó muchos años sin lograr un lauro importante y ahora, por esa confluencia de todos los que sienten la camiseta como suya, somos un grupo exitoso, con títulos de Europa y uno Mundial. Eso es una muestra que el trabajo bien hecho rinde sus frutos”, dijo el cancerbero del Real Madrid.
Casillas indicó que en su futuro no está la posibilidad de convertirse en entrenador, porque lo considera un trabajo muy duro. “Es difícil tener 23 jugadores y sólo poder jugar con once y hacer tres cambios”.
En cuanto a la importancia de los lauros conquistado por España en años recientes, el portero destacó que a su criterio la Copa de Europa de 2008 tiene una importancia especial.
“Porque la gente de España, después de más de 40 años, volvió otra vez a saborear un triunfo internacional. Para mí fue un momento inolvidable, aunque en 2010 le pusimos la guinda al pastel, con el Mundial”, dijo.
Posteriormente, el guardameta español realizó, en horas de la tarde, una clínica de fútbol con 250 niños, mientras que más de 2500 lo veían desde las gradas del Estadio Olímpico de la UCV.
Foto: José Cohen